Desde Argentina hasta República Dominicana, seguimos respondiendo al llamado de la misión, allí donde el Padre nos envía. 🇩🇴
En lo cotidiano, en el encuentro con los hermanos y en el servicio compartido, renovamos nuestra vocación de acoger, amparar y asilar, confiando siempre en la Providencia.


Les compartimos el testimonio de una de las misioneras:
*La misión en Bánica para mí fue una experiencia muy atravesada por la providencia y la gracia de Dios. Sentí que Dios iba guiando cada día, cada lugar al que íbamos y cada persona con la que nos encontrábamos. Y al mismo tiempo todo se vivía con mucha gracia, en lo simple, en la alegría de la gente, en compartir con las hermanas y en la vida de misión. Me volví con la certeza de que cuando uno se anima a dar, Dios siempre da mucho más y que no solo fue llevar a Dios, sino descubrir que Dios ya estaba ahí esperándonos!
- Sabrina*


Damos gracias por esta experiencia vivida en comunidad y por cada rostro que nos permitió descubrir, una vez más, la presencia de Dios que nos precede y nos acompaña.







