Triple: ¡Sí!

Como lo habíamos anunciado, este sábado 30 de mayo fue la toma de hábito de las novicias Karina, Lourdes y Micaela, del Noviciado San José de Argentina. La sencilla ceremonia fue en la capilla del Noviciado con la sola presencia de la comunidad de esa Casa La Madre General Raquel Brambilla fue quien les hizo entrega del hábito Josefino, que vistieron esa misma tarde.

Al día siguiente, domingo 31 de mayo, solemnidad de Pentecostés, hicieron su Primera Profesión Religiosa, realizada en una celebración privada en la capilla de la Casa Madre y transmitida en vivo, para que las familias y amigos puedan ser parte de este grato momento.

En la santa misa fue presidida por nuestro obispo -Diócesis de San Miguel-, monseñor Damián Nannini y concelebró el Capellán de la Casa Madre, el p. Alberto López.

Fue una hermosa, emotiva y sencilla celebración en la que generosamente estas nuevas Hermanas Josefinas nos dieron testimonio de que, sea cual sea la situación en el mundo actual, el amor a Jesús y al prójimo no se puede hacer esperar.

Las tres nuevas hermanas josefinas ingresaron en el año 2016 en el noviciado San José, de Muñiz, donde comenzaron sus etapas de formación:

Karina Eliana Ibáñez Paz tiene 28 años, proviene de la parroquia San José, de Santiago del Estero. El lema que la acompañó en este momento fue “Con gran ternura te uniré conmigo”, tomado del capítulo 54,7 del libro del Profeta Isaías.

María Lourdes Romanos tiene 23 años y es de la parroquia Nuestra Señora de Fátima, de San Miguel de Tucumán. Eligió como lema para este momento especial la cita “No mirando a nadie más que a ella” tomada del capítulo 8,10 del evangelio de San Juan.

Micaela Boudot tiene 22 años y es de la parroquia San José Obrero, de Chajarí, Entre Ríos. Eligió como lema para este día “Lo vió, se conmovió lo abrazó y lo besó”, una cita del capítulo 15,20 del Evangelio de San Lucas.

Agradecemos a todos cuantos nos acompañaron por Facebook y YouTube, gracias por estar tan presentes en este momento tan especial de sus vidas y alegrarse con nosotras, del Sí que dieron ¡para siempre a Jesús!